Identidad de marca
El símbolo, los colores, las letras y el manual que los ordena. Para que tu rótulo, tu factura y tu perfil se vean del mismo negocio, hoy y dentro de cinco años.
Y todo lo que va en medio: posicionamiento en Google, redes y automatización. Para negocios de Nicaragua que ya funcionan y necesitan que los encuentren.
El mapa completo: tres frentes de trabajo y todo lo que cuelga de cada uno.
Servicios
Marca y redes
Posicionamiento y publicidad
Desarrollo y sistemas
Cada negocio llega en un punto distinto: unos sin identidad, otros con el rótulo, las redes y la factura diciendo cosas diferentes. Se empieza por lo que falta.
El símbolo, los colores, las letras y el manual que los ordena. Para que tu rótulo, tu factura y tu perfil se vean del mismo negocio, hoy y dentro de cinco años.
El anuncio del jueves, el volante, el empaque. Todos salen del manual, así que cada pieza te suma a la anterior en vez de competir con ella.
Un sitio escrito a mano, liviano, que abre rápido con datos móviles. Sin plantillas que arrastran código que nunca vas a usar y que igual pagás en velocidad.
Tu ficha de Google completa, el sitio liviano y las reseñas contestadas una por una. Para que te encuentren cuando alguien escribe tu rubro y tu ciudad.
Calendario, publicaciones que salen del manual y respuesta a quien pregunta el precio. Tus redes dejan de ser un álbum de fotos sueltas.
El plan antes de publicar: a quién le hablás, qué problema le resolvés y qué querés que haga después. Para que treinta publicaciones apunten al mismo lado.
Contestar veinte veces el mismo mensaje deja de ser tu trabajo. El asistente responde con las reglas que vos definís, y lo que necesita criterio te llega a vos.
Lo que hoy alguien hace a mano todos los días —pasar datos, armar reportes, actualizar registros— pasa a correr solo, con reglas escritas.
La herramienta exacta, con los nombres y los pasos de tu negocio adentro. Sin módulos que nadie va a abrir ni licencias que te suben cada año.
Tu marca como ícono en el teléfono de tu cliente, o en el de tu equipo cuando anda en la calle con el inventario encima.
Una página, una oferta y una acción. Sin menú ni distracciones: todo lo que hay en pantalla empuja al mismo lugar.
Catálogo, carrito y pago en un solo camino. El cliente encuentra el producto, paga sin dar vueltas y vos sabés en qué quedó cada pedido.
Aparecer arriba cuando alguien ya está buscando lo que vendés. Palabras elegidas una por una, y la página que recibe ese clic pensada para convertirlo.
Llegar a quien todavía no te busca pero encaja con tu cliente. Segmentación, piezas que salen de tu manual y seguimiento de lo que trajo cada anuncio.
Todo por escrito antes de empezar. Lo que está en la lista entra en el precio; lo que no, se cotiza aparte y lo aprobás antes.
Inversión relativa:$
Tu marca ordenada y tu negocio visible.
Inversión relativa:$$
Una plataforma que trabaja y una marca documentada.
Inversión relativa:$$$
Un ecosistema completo, hecho a la medida de tu operación.
Los precios no se publican, y hay una razón: dos negocios con el mismo paquete cuestan distinto. Uno necesita identidad desde cero; el otro, solo ordenar lo que ya tiene. El número sale de la auditoría, sobre tu caso.
Entre cuatro y doce semanas según el paquete que elijas, contadas desde que aprobás y nos pasás los accesos.
40 % para iniciar, 30 % a la mitad del trabajo y 30 % contra entrega. La cuota mensual empieza cuando todo está entregado y funcionando.
Lo que no esté listado en el paquete que elijas se cotiza aparte y lo aprobás antes de que lo hagamos. Nunca hay cargos sorpresa.
Todo queda a nombre de tu negocio: cuentas, dominios, archivos originales y contraseñas.
Para eso está la auditoría. Revisamos cómo te ve hoy un cliente que te busca en Google, y de ahí sale qué te conviene y cuánto cuesta.